Las
olas de los tsunamis son muy distintas de las olas
comunes. Olas comunes, que son causadas por el viento
que sopla sobre el agua, afecta sólo la superficie
del agua. El movimiento del agua debido a estos vientos
que generan las olas, raramente se extienden por debajo
de los 500 pies, inclusive en grandes tormentas. Olas
comunes que se generan con el viento nunca viajan
a una velocidad de 60 millas por hora, usualmente
son mucho mas lentas. Las olas del tsunami por otro
lado, podrían ir a la misma velocidad de un
Boeing 747 con velocidades que superen los 700 kilómetros
por hora (500 millas por hora o más) en mar
profundo. Sin embargo las increíblemente rápidas
olas solo tienen uno o dos pies de alto en agua profunda.
Las olas de los tsunamis también son mucho
más grandes en la longitud de onda. Olas causadas
por el viento tienen raramente una longitud de 1,000
pies de cresta a cresta, pero las olas de los tsunamis
tienen generalmente una longitud de 100 millas entre
crestas. Con una altura de 2 o 3 pies se expande por
unas 1,000 millas de pies, la pendiente o inclusive
un poderoso tsunami sería imposible de ver
desde un barco o avión, pasando desapercibido
en el océano profundo.
Un error popular que se piensa es que el tsunami solo
tiene una ola gigantesca, por el contrario un tsunami
puede consistir de 10 o mas olas formando : “el
tren de olas del tsunami”. Las olas individuales
pueden seguir una detrás de otra en un lapso
entre los 5 y 90 minutos.
Los
tsunamis están envueltos en procesos físicos
que se combinan pero a la vez se pueden diferenciar
en tres, uno de ellos es generación
por cualquier fuerza que disturbe la columna de agua,
propagación desde el agua
profunda cerca del punto donde fue propagado hasta
las áreas costeras de baja profundidad y por
último la inundación.
Generación
es el proceso por el cual el suelo marino es disturbado,
como por ejemplo cuando sucede el movimiento de las
fallas modificando la superficie de mar en un tsunami.
Propagación
del tsunami transporta energía sísmica
lejos del lugar del terremoto a través de ondulaciones
del agua. A este punto la ola es tan pequeña
comparada con la longitud de la ola y la profundidad
de tal, tal que los investigadores aplican la teoría
lineal de la ola, que asume que la altura en si no
afecta el comportamiento de la ola. La teoría
predice que cuanto más profundo el agua y cuanto
más larga la ola más rápido es
el tsunami.
Cuando un
tsunami se acerca a tierra empieza a bajar su velocidad
y a incrementar su altura. Así como las olas
comunes, tsunamis empiezan a perder energía
en cuanto se acercan a la orilla, pero a pesar de
estas pérdidas, los tsunamis golpean la costa
con una gran fuerza. Tsunamis tienen un gran potencial
de erosión. Capaz de inundar
y desbordar cientos metros de tierra, el más
rápido movimiento del agua asociado con la
inundación del tsunami puede destruir casas
o otras estructuras que se encuentran en la costa.
Tsunamis pueden alcanzar una altura vertical máxima
en tierra de 10,20 o 30 metros sobre el nivel del
mar.