Tsunamis
son frecuentemente llamados “maremotos” o“oleadas” pero estos términos no son correctos. Tsunamis no están relacionados
con la marea, ya que este es un fenómeno diferente; la marea resulta de un desbalance oceánico provocado por la atracción gravitacional
ejercida por los planetas, el sol y la luna.
Tampoco el termino “marejadas” es correcto ya que estas son producidas habitualmente por la
acción del viento sobre la superficie del agua y sus olas tiene una frecuencia de 20 segundos y suele propagarse como
máximo unos 150 metros; de hecho la propagación va perdiendo intensidad al alejarnos del lugar donde el viento la está generando.
Tsunami, en cambio, es una serie de olas causadas comúnmente por movimientos violentos del suelo marino. Un tsunami
puede ser generado por cualquier disturbio que desplace una gran masa de agua de su posición de equilibrio.
De alguna manera un tsunami se parece a las ondas que se generan cuando tiramos una piedra al agua, pero un
tsunami puede ocurrir en una escala enorme.
El movimiento en el suelo marino que causa el tsunami
puede ser producido por distintos tipos de violenta actividad geológica como: terremotos, deslizamientos
submarinos o por motivos mucho menos frecuentes como erupciones volcánicas o por impactos de meteoritos.